Construcción

Chimenea de ventilación de cámaras sanitarias enterradas

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En edificaciones sin sótano o semisótano construir una cámara sanitaria es un recurso eficaz para evitar las humedades, sobre todo cuando se edifica en ciertos entornos con cierta presencia de agua en el terreno como puede ser la huerta.

La cámara sanitaria es un espacio bajo el forjado de planta baja que debe estar correctamente ventilado para que funcione, ya que si aire no se renueva en esa cámara, la humedad natural del terreno acaba mojando por condensación la cara inferior del forjado.

Una vez aparecen las condensaciones se empiezan a producir los mismos problemas que puede generar la ausencia de una cámara sanitaria:

que la humedad ascienda por capilaridad por los elementos constructivos produciendo diversos daños en los mismos (pudrición de maderas, oxidación de armaduras y carbonatación de hormigones, oxidación de acero estructural) y finalmente alcance los elementos habitables manifestándose en humedades en paredes y suelos,  levantado de revestimientos y suelos (desconchamientos de pintura y morteros, abombamientos de suelos de linóleo, caucho, madera etc…) aparte de aparición de hongos y de un empeoramiento general de la calidad del aire interior de la vivienda.

SOLUCIÓN CON VENTILACIÓN CRUZADA

De manera habitual la cámara sanitaria se proyecta de modo que el forjado queda a cierta altura sobre la rasante del terreno – es corriente que las normativas municipales permitan elevar el forjado de la planta baja hasta un metro hasta su cara inferior desde la rasante- con lo que en esos casos es sencillo resolver la ventilación de la cámara disponiendo suficientes huecos de ventilación enfrentados en todas las fachadas y teniendo la precaución de dejar pasos de aire entre las distintas cámaras resultantes cuando se proyectan muros de apoyo intermedio para el forjado de planta baja.

Yo suelo comunicar todas las cámaras con huecos de paso de un metro de ancho también con la finalidad de que una persona que acceda a la cámara para realizar algún tipo de reparación pueda moverse bajo la totalidad del forjado, sin dejar ninguna cámara sin acceso, y además ello permite que el aire pueda circular entre todas.

SOLUCIÓN PARA CÁMARAS ENTERRADAS

No siempre se puede realizar una cámara con ventilación cruzada, porque se necesita que el suelo de la planta baja quede enrasado (o apenas un escalón por encima) con el suelo exterior. En este caso la cámara sanitaria quedaría enterrada. Si la actuación para ventilar la cámara se limitase a realizar unas aperturas en fachada conectando con la cámara a través de tubos embebidos en la cámara del cerramiento y en el forjado hasta llegar a la cámara, casi no importa el número de huecos de ventilación que crees que no funcionará: el resultado será que a los dos días de cerrar el forjado éste quedará perlado de gotitas de agua. ¡No ventila!.

¿Cuál es la solución entonces?

¡Sencillo! Hay que forzar la ventilación. Bien con ventilación mecánica, o bien como se ha hecho toda la vida cuando se ha querido generar una ventilación: con una chimenea. Con un shunt. En mis proyectos siempre que tengo el caso de cámara enterrada dejo previsto un shunt de ventilación para la cámara, en la posición más centrada posible y que llega hasta la cubierta, de forma que los huecos en fachada vía tubo embebido funcionan como tomas de admisión cuando el shunt, por efecto Venturi realiza la succión del aire. El shunt sin las tomas de admisión no funcionaría del mismo modo que las tomas no funcionan sin la chimenea.

EXPERIENCIAS

La primera evidencia de este problema que tuve fue cuando me encontré un problema de humedades en un edificio destinado a Centro Ocupacional de Discapacitados Psíquicos, ya con una antigüedad de casi veinte años. Los suelos de linóleo estaban abombados y no era la primera vez que habían tenido problemas ya que años atrás llenaron en centro de zócalos ventilados (que ocultan la humedad pero no la eliminan) Los arquitectos que habían proyectado el edificio en su día crearon una cámara sanitaria enterrada y la ventilación consistía en unas rejillas cuadradas en fachada que llegaban a la cámara a través de unos tubos en S, dispuestas cada metro más o menos, en todas las fachadas, ya que se trataba de un edificio exento. A pesar de toda la sección de ventilación existente, bastante considerable, la ventilación cruzada no funcionaba y la cara inferior del forjado estaba calada.

La solución fue simple: se proyectó una chimenea de ventilación (aprovechando un armario para causar el menor daño posible) que se construyó mediante elementos prefabricados, pinchando el forjado de planta baja a través de una bovedilla y el forjado de cubierta. La obra le salió barata al erario público y  a la semana ya estaba todo seco.

En otra ocasión hice una vivienda, a un amigo de la infancia. Cómo no, como el piso iba a nivel de jardín y la cámara quedaba enterrada le propuse y expliqué con detalle la solución de chimenea con la que estuvo de acuerdo. Durante la obra, el constructor le convenció de no ejecutar ese conducto. El aparejador no se dio cuenta del asunto y en una visita, con la obra ya bastante avanzada, con cubierta ya realizada y en fase de oficios, me percaté de que no estaba la chimenea de ventilación de la cámara. Mi amigo me comentó que el constructor le convenció de que no hacía falta. Como siempre dejo un acceso a la cámara (en este caso aprovechando un armario) le comenté que miráramos a ver cómo estaba: calado. No se había terminado la obra aún y ya estaba calado el forjado por debajo. No hizo falta más palabras … Al día siguiente ya estaban ejecutando la chimenea (que se realizó aprovechando un patio para no romper cubierta). A la semana de construirse el shunt, comprobamos: seco. Como si nunca hubiera habido humedad.

SOLUCIÓN PARA RESTAURACIONES

En restauraciones de viviendas antiguas también puede ser interesante esta estrategia. A menudo en esos casos el problema es que la humedad ha ascendido por capilaridad por los muros de carga de la vivienda. En esos casos es posible generar sin demasiado coste una cámara mediante un sistema de  casetones prefabricados de plástico que funcionan como encofrado perdido sobre el que se vierte hormigón y se genera una solera. Basta con ventilar esa cámara creando tomas de admisión en los muros (a veces aprovechando huecos ya existentes como puertas) y construir un shunt hasta cubierta o bien conectado a una ventilación mecánica. De ese modo, la ventilación secará las bases de los muros atajando todas las humedades por capilaridad procedentes del terreno.

Espero que este post sea útil tanto a particulares, como a constructores como a colegas de profesión. Tal vez alguien pueda comentar su experiencia u otras soluciones alternativas que también funcionen.

Profesión

Por qué elegí ser arquitecto

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Había en segundo de carrera -correría el año 1994 en la Escuela Técnica Superior de Arquitectura de Valencia- una asignatura muy interesante, llamada “Estética y Composición” pero que en realidad venía a ser una introducción a la profesión. Una de las primeras cuestiones que se nos planteó a los alumnos fue investigar sobre nuestra propia vocación, si es que la había: sobre el porqué elegimos dedicarnos a la arquitectura y no a cualquier otra ocupación.

En mi caso desde muy pequeño ya tenía esta inquietud; podría decirse que la vocación germinó cuando yo tenía tres años. Mis familia era muy viajera, y desde muy niño he viajado, sobre todo por Europa, con coche y caravana, pisando terreno. Recuerdo vivamente un momento especial de uno de los viajes: la espera para subir a los tejados de la Catedral de Milán. Aún recuerdo el sentimiento y la emoción al ver, desde mi perspectiva a poco más de un metro sobre el suelo, que sobre las altas cubiertas, entre  pináculos y misteriosas pasarelas se podía entrever personas andando. Luego la subida por una escalera de caracol (a qué niño no le gusta subir por una de ellas), y lo que luego vino…

 

(foto tomada de Roundalia)

Por esa misma época recibí, de regalo, mi primer paquete de “Exín Castillos” un juego de construcción modular con pequeñas piezas orientado a la construcción de Castillos, que solía venir acompañado de un pequeño folleto con enormes castillos construídos y algún pequeño manual. Me pasaba las horas construyendo en casa. Luego vino el Lego y otros juegos de construcción.


Foto Exín Castillos cortesía: De Javier Costas – http://www.flickr.com/photos/javiercostas/3092077809, CC BY 2.0, https://commons.wikimedia.org/w/index.php?curid=29553648

Creo que todo esto influyó, pues con esa edad ya tenía claro que de mayor querría dedicarme “a hacer casitas”. En viajes sucesivos mi ilusión era en cada lugar visitar tanto la Catedral como cuantos Castillos hubiera por la zona.

Para otras personas la inclinación a esta profesión les vino de la mano por el gusto por el dibujo.

No hace falta decir que los seis años que pasé en Valencia estudiando esta carrera fueron como vivir un sueño.

Años después he seguido pensando en el asunto: La Arquitectura no es la única pasión “profesional” que he sentido –aunque haya sido la predominante-. Siempre me ha gustado escribir (algún título me premiaron en mi juventud), y también tuve mi época en que programando en BASIC ideé algunos juegos y alguna que otra aventura gráfica donde mi mayor ilusión era que jugaran mis hermanos pequeños (pasión que en años recientes he retomado pero en formatos más actuales, orientándolo a la web). Del mismo modo hace casi diez años, monté una actividad completamente diferente a la Arquitectura: compré trece marcadoras de Laser Combat, que son como las de los conocidos “paintball” pero electrónicas (apuntas por una mirilla con un puntito luminoso a los sensores del adversario y le vas quitando “nivel de vida” hasta que le quitas la vida), y me dediqué también, a organizar partidas – ya que al final la actividad es como jugar un videojuego pero en vivo-.

¿Qué tienen en común estas actividades a priori tan distintas: escribir, crear videojuegos, crear y organizar juegos de Laser Tag y diseñar y la Arquitectura?

 

 Foto tomada de mi web www.lasercombatpower.es

La creatividad: en todas va a haber personas que van a vivir algo que has creado tú. Tal vez lo que has sentido creándolo puede llegar a transmitirse en parte a quienes experimentan esas historias, esos juegos, esos espacios, esas -tal vez inesperadas- entradas de luz y de color. La ilusión por transmitir esos sentimientos a los demás es lo que pienso que está detrás de todas estas inquietudes, y, que, en última instancia es lo que conformó la llamada a esta profesión, ya desde mi tierna infancia.

Eso sí, para transmitir lo que uno siente, antes hay que sentirlo. Es como si llevásemos una mochila en la espalda que hay que ir llenando, cuando se llena el contenido acaba dándonos golpes en la cabeza, y es entonces cuando surge la creatividad.

 

Otros

Inaugurando el blog

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Bienvenido a este blog profesional que espero le resulte suficientemente interesante en el futuro como para repetir visita, y que sobre todo, le resulte útil y entretenido.

Espero tocar tanto temas técnicos (ya tengo algunos en la cabeza esperando tener algo de tiempo para publicarlos), como sobre otros aspectos de la arquitectura más generales pero no menos importantes.

Evocando al gran arquitecto, ya fallecido, Miguel Fisac, en ocasiones hablaré del “Qué”, en otras del “Cómo”, pero también del “Dónde” y cuando me atreva y desde mi humilde visión parcial, de ese “Nosequé” que nos estremece en ocasiones al experimentar la Arquitectura, y que a algunos, nos ha llevado de la mano desde muy pequeñitos (en mi caso ya con 3 años quería dedicarme a ésto) hasta esta hermosa profesión vocacional.

Un cordial saludo al lector,

Jose María Mariñoso Pascual

Arquitecto